Si, éste me gusta. Este color azul cielo que asoma al borde de la compu y quiere derramarse, pero dos líneas le paran a raya y hasta aquí va. Me gusta porque puedo mirarlo mucho tiempo y al hacerlo se transforma en silencio, en espera… Y es allí cuando busco tu nombre entre mis mails, y allí estás, agazado en medio de tus letras, esperando que yo llegue y ponga mis dígitos en tus signos, para saltar a la pantalla y emocionarme con tus frases, tan delicadas como don’t get washed away... y casi escucho un susurro… y la búsqueda de sentidos empieza, y los diccionarios me responden, pero no es suficiente, porque el significado de tus palabras está escondiéndose, perdiéndose en medio de este marco azul, porque sé, cada vez sé más, que te estás enamorando de mis letras, de este juego que juego todo el tiempo con las vocales y las consonantes… y entonces, me siento culpable, porque a pesar de esta cierta timidez que siento, tengo la libertad para decirte…. para sonreirte picaronamente desde mis frases y quizás, quizás hasta me pidas que me case contigo, y yo aquí, en este marco azul de mi mundo y tú allá, dos o tres océanos más lejos, en otros bordes azules que se te despliegan… y entonces, envío tu mail, porque no puedo más con mis letras desnudas!!.
Nada podría ser más doloroso que esta espada que cruza el espacio en busca de la muerte que se agazapa en mí. No!!. Nada podría ser más lacerante que aquellas palabras llenas de fuego que surcan el espacio entre tu ser y el mio. Este ser mio que sin saberlo recibirá tu alarido. ‘¡¡Ya no mááásss!! Y las vocales se enlazan y es la garganta las que las contiene en esta lluvia interminable de sonidos platinados, brillantes, tintineantes… una espada fonética que atravieza, atravieza y decapita toda posibilidad de existencia. Mi amor decapitado caminará dos o tres pasos, y su sangre ansiosa de silencios, tornará a la grava y al polvo.
Escrito en Uncategorized | Deja un Comentario »
Conciente de amarte, te escucho
atemorizan a mi muerte tus palabras
no descansa el amor para buscarte
se desliza la sangre entre mis manos//
El viento llega con sus cálidos pies
el mar asiste con su vestido azul
el desierto camina con su arena a cuestas
todos somos náufragos sin brújula//
Mancha verdinegra salpicada de verdes matices
frailejones y azules matorrales la visten con ternura
cuando bordeo sus caminos observo su vientre obscuro
al mediodía llego a sus cavernas de viento salado.//
Escrito en Uncategorized | 1 comentario
Siento frío
siempre siento frío a esta hora del día
cuando las nostalgias se ponen tristes y quiere llover afuera.
Siento frío
el sol nunca se pone abrigo
solo sale a caminar con su amarillo a cuestas
y viene hacia mi y va hacia ti y nos saluda
Solo ahí es cuanto siento ese calorcito
aquel azul amarillo que me trasmites cuando estás conmigo
Siento frío,
ahora el sol se ha puesto abrigo
tú estás al otro lado del mundo.
Escrito en Poesía | Deja un Comentario »
La lluvia no cesa, a lo lejos se escucha el fragor de la batalla, así lo leía alguna vez, escucha el sonido crujiente de las bayonetas o de las carabinas que rasgan el aire neblinoso y azul de la madrugada… podría considerarse que apenas las sílabas se están pronunciando a sí mismas en la mente y el estruendo se desgaja desde el mismo cielo…
Hacia el atardecer, todo iba quedando en silencio, todo parece enrarecido, hasta los ladrillos de los perros callejeros enmudecen, se aquietan, juegan a las estatuas, a la cámara lenta… vamos, despacio, la nostalgia se ha prendido en el filo de su lágrima, y nada es como era antes, nada, nada!
La casa tiene filos rojizos, techo terroso, la buganvilla fucsia se desmaya plácidamente soltando la sensualidad de sus cabellos vegetales.
Amanece, todo cobra vida, el agua se vierte a sí misma sobre las estatuas del jardín, la basura se ha colocado a sí misma, ordenadita y quieta en el tacho adecuado; las ventanas reflejan una transparencia inusual, los detalles se han incorporado al contexto, todo permanece tan quieto, tan estático, a no ser por el viaje incesante del pez en su pecera, mirando, mirando locamente hacia todos sus ángulos, y el color bermellón de sus branquias se diluye…
Y el estallido suena en un solo eco con el rayo que irrumpe en el ambiente, es un grito, es un alarido… un batallón que cruza el campo buscando amparo, el enemigo ha roto sus límites y avanza a paso acelerado, cuánto ruido, cuánta vidriería desgajada, es una locura: y el viento, y el sol que huye, y el ruido, y el ladrido, y el pez en su pecera. María descansa, descansa… nunca había imaginado que la bayoneta calada, penetraba sensualmente en el cuerpo, como un aguijón masculino, silencioso y cálido.
Escrito en Microcuentos | Deja un Comentario »
Eran las cinco de la tarde… cuando el sol se oculta trae en su espalda los sonidos y los silencios. Siempre conversamos sobre esto verdad?, pensamos que nadie puede escucharnos, pero los silencios llegan a nosotros y nos interrogan. Todo cobra vida, el tiempo se vuelve misterioso. Te acuerdas como ponía sus pantuflas en la alfombra, silenciosamente, apenas se escuchaba el dulce sonido de sus alas de mariposa; no sabíamos nada de sus pensamientos, solo los veíamos venir desde su mirada nostálgica y extraña. Escuchaste murmullos?. No, nada, nada. Tomó su bolso y salió, eso era todo… las cinco de la tarde, sí, ahora me acuerdo… aún no había bajado el sol. Seguimos esperándola, a lo mejor viene en el próximo silencio.
Escrito en Microcuentos | Deja un Comentario »