Vengo a verte. Nunca estás. Tu perfume está por ti, me ronda, me va seduciendo. Cierro mis ojos y siento la tersura de tu piel y tus cabellos. Me encantas cuando mueves hacia atrás tu cabeza y dejas que mis manos sondeen en la maraña castaña de tu cabeza… y aquella sensación de hormigueo delicioso que sube y baja desde algún punto de mi, me invade, me invade… y es tu perfume, tu perfume a jazmín? a violetas? a sol? creo que es a sol y agua marina. Tu perfume llega a mi y sustituye mi naturaleza. Y deseo no neutralizar tu olor con el mío, de hecho, desde hoy, no pondré ningún perfume en mi cuerpo, será el tuyo el que me bañe, serás tú en mí quien riegue su esencia. No necesito más. No estás, lo sé. Pero estás en mí, te siento, vives en mi, en cada poro de mi piel incadescente… Soy una gota de ti.